jueves, 19 de mayo de 2016

¿Qué tan complejas son las instrucciones de Dios?

"Pero ellos no escucharon, ni inclinaron su oído, antes endurecieron su cerviz, para no oír, ni recibir la instrucción.” Jeremías 17:23
            Consideremos la instrucción dada por Dios a los hijos de Israel, registrada en Éxodo 14:15. El pueblo se encontraba frente al Mar Rojo, y tras él, un ejército dirigido por un Faraón enfadado. Reclamaron a Moisés por la decisión de llevarlos por el camino que los ponía en serios peligros. Moisés rogo por indicaciones divinas y la respuesta fue: “Dile a los hijos de Israel que marchen” ¿Hacia dónde? Que marchen de frente, y extiende tu mano con tu vara sobre el mar y yo haré maravillas.[1]
¿Te imaginas la expresión en los rostros de los hombres y mujeres al escuchar la indicación tan simple: ¡marchen!? Una instrucción sencilla, pero que las circunstancias del momento lo hacían una indicación incoherente. Sin embargo, marcharon hacia el Mar Rojo y lo cruzaron en seco. Al final, Moisés volvió a extender su mano sobre el mar y las aguas cubrieron a los egipcios.

            Jesús tuvo la oportunidad de celebrar su primer milagro dando instrucciones en una boda. En el evangelio de Juan, en el capítulo 2, se registra la asistencia de Jesús y sus discípulos a una celebración matrimonial. La provisión de vino para la ceremonia, fue insuficiente. La madre de Jesús pide su intervención y lo presenta a los siervos.
 Jesús indica a los siervos llenar de agua las seis tinajas que estaban allí. Los siervos probablemente no comprendieron la razón de tal indicación, pero obedecieron. Una vez llenas las tinajas, Jesús les pidió llevar de esa “agua” al maestresala. Un siervo de esa época pudo haber razonado de la siguiente manera:
            “Señor, yo estaba seguro que al llamarnos, sería para llevarnos a algún viñedo cercano, y entre los hombres que lo acompañan y nosotros, cortaríamos los racimos de uva, los llevaríamos al lagar y más temprano que tarde, traeríamos jugo fresco; pero ahora, nos pide llevar el agua al maestresala. ¿No sabe, señor mío, que somos siervos y ante tal insulto, el amo nos mandaría a golpear, encarcelar, o peor aún, podría determinar nuestra muerte?”
Leer: “Instrucciones sencillas de Dios”, en:  http://gacetadebelen.blogspot.mx/2016/04/instrucciones-sencillas-de-dios.html
            A pesar de sus temores, hicieron caso a la indicación. El resultado los llenó de asombro y admiración hacia el Señor Jesús. Seguramente recibieron felicitaciones por la prontitud con que se presentaron con el vino. Los aplausos también alcanzaron al novio, que no estaba siquiera enterado del milagro que acabada de ocurrir.
            ¿Quieres seguir las instrucciones que Dios te da hoy? Toma una Biblia y comienza a leer las instrucciones que Dios tiene para ti. Sus instrucciones que Él tiene para nosotros son sencillas. Abrir un camino en medio del mar o convertir el agua en vino, son indicaciones complejas y difíciles que sólo le competen a Él.
Por Galdino Enríquez Antonio

[1] Éxodo 14:16

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